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Cómo medir la Temperatura

El día de ayer estuvimos hablando de los instrumentos que utilizamos para medir la corriente eléctrica, y esta vez hablaremos de cómo medir la temperatura. Por si no lo tenías muy en claro, la temperatura es una medida del estado térmico de un cuerpo con respecto a la capacidad de transferir calor a otro. En la vida cotidiana solemos relacionar a la temperatura con el estado de calor o de frío, aunque hay una clara diferencia entre calor y temperatura. Por otro lado, en química se estudia mucho la temperatura debido a las influencias que tiene sobre los sistemas químicos, siempre crucial para poder hacer un estudio sistematizado. Por ejemplo, se tiene una temperatura crítica que define la presión crítica.

El termómetro

Antes de ver los instrumentos para medir la temperatura, hay que tener en cuenta que hoy en día en el mundo hay varias escalas de temperatura. La primera es el Fahrenheit, utilizado en muy pocos países mundiales, incluyendo EEUU. La segunda y más importante es la escala Celsius, que determina que la temperatura 0°C sea la T de congelación del agua, mientras que 100°C es la T de ebullición del agua. Más tarde los químicos descubrieron que hay una temperatura mínima que pueden adoptar los cuerpos (es decir, no hay otra temperatura más “fría” por debajo de ese valor), en donde no hay movimientos de partículas y está todo en estado estacionario. A esta temperatura Kelvin la llamó “cero” y no es ni más ni menos que la escala de Celsius corrida en el eje: cero grados en la escala Kelvin es -273.15 grados en la escala Celsius.

Para medir la temperatura utilizamos termómetros. El funcionamiento de cada uno depende de la técnica utilizada (los hay digitales y los hay análogos), pero acá vamos a explicar el más sencillo: el de mercurio. Como algunos sabrán, todos los cuerpos sufren un cambio frente al aumento de la temperatura: se dilatan. Esto es, aumenta su longitud cuando hace más calor. Los metales son muy susceptibles a la dilatación (es por eso que ya no usamos más reglas de metal, por ejemplo, ya que la escala se perdería cuando hace mucho calor), y el mercurio es uno de ellos. Entonces, el mercurio en estado líquido se dilata o se achica según qué temperatura haga, y eso está finamente medido para que esa dilatación nos determine qué temperatura hace en el sistema que estamos analizando.