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[Crítica] El Hobbit: La Batalla de los Cincos Ejércitos

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Hace poco acá en Argentina y en todo el mundo se estrenó para todos los cines una de las películas más esperadas del 2014 (que por alguna razón que desconozco llegó a la Argentina en el primer jueves de 2015): El Hobbit: La Batalla de los Cincos Ejércitos, una tercera entrega de una trilogía innecesaria para muchos pero que para mi sinceramente hizo más bien que mal. Hablemos un poco de la cinta.

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No es la intención hablar de la trilogía en sí sino de la última entrega que fue la que vi en el cine, pero sí hay algo que me gustaría destacar. Cuando se trata de un libro tan famoso y una película que atrae tanto a las masas, el público se puede dividir en dos partes: aquellos que van a ver una película y que casualmente comparan con algún dato del libro, y aquellos que van a ver lo mayor posible de un libro que les gustó. Cuando se decidió que El Hobbit, libro más corto que cualquier libro de la trilogía de El Señor de los Anillos, se iba a dividir en tres partes, todo el mundo saltó indignado porque la cosa se veía venir a lo lejos: iban a inventar muchas cosas, y así fue. La Batalla de los Cincos Ejércitos tuvo mucho de inventado con respecto al libro, pero me gustaría aclarar que eso no es lo que se debe analizar en un film: después de todo, el guión lo escribió otra persona en vez de Tolkien e hizo un trabajo en conjunto para llevarnos a nosotros una película buena, y no una interpretación al pie de la letra de un libro para chicos que tiene una película para grandes.

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Ahora, si analizamos a la película en sí sacándola de comparación con el libro, El Hobbit es una muy buena película. Yo la defino como la más «Jackseana» de las tres, ya que las dos anteriores caían en lugares muy comunes de Hollywood como para destacarse del resto de las películas, cosa que sí lograron con creces con las tres películas de El Señor de los Anillos. Nos encontramos frente a un film muy bien logrado, con un exceso de efectos especiales (en algunos casos dolía a la vista. Se extrañan mucho los paisajes naturales) pero que en el cine se apreciaban mucho y con, sí, historias inventadas pero que le daban un poco de «profundidad» a una película que sino quedaría espectacular pero sin mucha base firme sobre la que asentarse.

Peter Jackson tiene ojo para las batallas y las guerras, y una vez más demostró que sabe hacerlo muy bien. La Batalla de los Cinco Ejércitos personalmente creo que supera la del Abismo de Helm y, pese a que no tuvo tanto ese tono «épico» de TLOTR, sí te dejaba los pelos de punta cuando se chocaban los metales de ambos bandos.

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Por otro lado, las actuaciones estuvieron aceptables y me gustó el hecho de que aparecieran muchos de El Señor de los Anillos, aunque la escena con ese Sauron revivido fue bastante mala.

La música, nostálgica hasta la médula, nos hacía recordar mucho a la trilogía anterior  y lo que hacía, finalmente, era que nos encantara la escena que estuviéramos mirando, aunque tal vez no sea ni remotamente buena. De todas maneras, fue un gran acierto.

Y por último me encantaría destacar la escena final, en donde vemos a un Bilbo recompensado volviendo a la Comarca. Pese a que la historia final es muy «hobbit» y muy graciosa, la clave de toda esa trama era finalmente lo que Jackson consiguió: que sintiéramos muchísima nostalgia y que nos diéramos cuenta, en un arrebato de noción, que no veríamos nunca más a la Tierra Media en el cine. Para aquellos que son fanáticos, no dudo que también sintieron lo mismo que yo ante esos cinco minutos finales.

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En fin, es una buena película, mucho mejor que las dos anteriores, que culmina una historia que valía le pena ser llevada al cine y que fue realizado con un gran valor comercial pero también con un poco del amor que se merecía. Jackson y Tolkien son hermanos separados temporalmente.