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El antropólogo del mañana

Hoy arrancamos con todo una nueva sección en NeetEscuela, donde vamos a contarte un poco,  indagar y pensar cómo serán las profesiones más clásicas en el futuro, y también cuales serán exclusivamente del mañana. Me tocó empezar con la parte más difícil, el pensar mi profesión dentro de unos años: la antropología del mañana.

La antropología es básicamente una ciencia social que tiene como objetivo de máxima estudiar al hombre de forma integral, de este modo intenta abarcar tanto la evolución biológica del hombre, los modos de vida de la antigüedad, y también las estructuras sociales que se desarrollan hoy en día, en conjunto con las expresiones tanto culturales y lingüísticas. Como vemos es una ciencia ambiciosa, y para llegar a sus objetivos recurre a varias disciplinas (arqueología, social, lingüística, biológica) y a tomar conocimientos de otras ciencias, como las naturales.

Los que somos o estudiamos antropología ya hemos visto como el objeto de estudio de la misma ha ido virando con el tiempo. En sus comienzos en el siglo XIX la misma se dedicaba a estudiar los pueblos considerados “primitivos” en esa época, a veces con el objetivo de conocerlos para poderlos conquistar.  Una de las teorías que reforzó su aparición fue la de la evolución, y la antropología aplicaba el evolucionismo social para crear categorías e donde encajaban los diferentes grupos sociales, en una escala de: salvajismo, barbarie y civilización.

Sin embargo a finales de ese siglo todo es puesto en tela de juicio, se comienza a criticar la teoría evolucionista y aparecen diversas corrientes como la etnología francesa, el estructuralismo, el procesualismo o la antropología marxista,  entre otros.

Estas nuevas corrientes comenzaron a poner el foco de estudio no solo en las sociedades “primitivas” o  diferentes a las europeas, sino a proponer una nueva manera de encarar los estudios apelando al relativismo cultural, el respeto por la diversidad de culturas y el tratar de entender al otro, no modificarlo. El objeto de estudio fue cambiando hacia los campesinos, y posteriormente la antropología estudió diversos grupos sociales instalados en grandes ciudades, pequeñas o en zonas rurales.

La parte compleja es imaginarme la antropología de acá a algunos años, personalmente considero que la sociedad entenderá más que hacemos los antropólogos y tendrá en cuenta nuestras miradas y posiciones a la hora de tomar decisiones más transcendentales, por ejemplo: políticas o económicas. Por ejemplo en la actualidad una reunión llena de los mejores economistas toma las riendas y definen los pasos a seguir por un país a nivel económico en un futuro; bueno si conocieran un poco más la labor de un antropólogo seguro incluirían algunos en él. Hay una antropología económica que estudia a este proceso en conjunto con las sociedades, y que riesgos o decisiones tomar teniendo en cuenta la cultura o la manera de pensar del grupo social donde quiere instalarse tal medida; es decir une los social con la parte económica.

Sin dudas sería necesario que  antropólogos participaran más en política, economía, salud, entre otras ramas. Citando a mi antropólogo favorito el gran Lévi-Strauss se debe “mirar como mira un antropólogo, contemplando lo remoto como ordinario y sorprendiéndose ante lo cotidiano, ejerciendo un oficio en el que la competencia y la versatilidad explicativas nunca han ido separadas de una fuerte dimensión ética, preocupada por pensar y dar a pensar el valor de la pluralidad humana y la necesidad de defenderla”. Creo que él lo explica mejor que yo.