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¿Por qué crujen los dedos cuando los sonamos?

Hacer crujir las articulaciones
¿Es bueno sonarse los dedos?

Seguramente más de uno de ustedes alguna vez se ha sonado los dedos o la espalda. Este es un hábito que muchas personas tienen. Algunas cada determinado tiempo necesitan hacerlo para restablecer su equilibrio óseo, otras lo hacen de vez en cuando y un tanto más no lo hace o le da impresión hacerlo o que se lo hagan otros. Lo cierto es que nadie sabe realmente por qué crujen los huesos cuando los sonamos y si está bien hacerlo o no.

Realmente no hay investigaciones científicas al respecto pero si se conocen algunas cosas. Los primeros en descubrir el fenómeno que hace crujir las articulaciones al sonarlas fueron los osteópatas, que describieron el fenómeno del aire intraarticular. Este fenómeno plantea lo siguiente: en el interior de las articulaciones por dentro de la cápsula que recubre y protege los elementos intraarticulares, hay un líquido que proporciona mayor protección principalmente a los cartílagos articulares que recubren los huesos, este líquido también contiene aire como en burbujas. Este aire no puede escapar solo de la articulación, por eso es que al realizar un movimiento brusco sobre ella, las burbujas disparan súbitamente a toda velocidad, logrando escapar. Es este acto el que provoca la emisión del característico crujido, la escapada rápida del aire por fuera de la cápsula articular.

Hacer sonar las articulaciones es bueno si esta hecho por personal capacitado como los quiroprácticos (médicos alternativos que se encargan del sistema neuromusculoesquelético) o por kinesiólogocos o traumatólogos. Muchas veces le pedimos a otra persona que nos haga sonar la espalda, esto no es del todo recomendable porque la otra persona no va a medir su fuerza y quiza puede llegar a producirnos lesiones como la fractura de una costilla si la fuerza aplicada es desmedida en relación a nuestro cuerpo. Es por eso que es preferible que uno solo encuentre la manera de sonarse por sus propios medios.  El concepto es: si me sueno la espalda por ejemplo y eso me hace sentir bien, entonces puedo hacerlo, no está mal. Lo que sí hay que evitar es, como mencione antes, que otro me la suene porque esto puede llegar a ser perjudicial más que beneficioso.

Y acá les dejo un video con las diversas formas en las que la gente se trona los dedos.