Prilidiano Pueyrredón

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Un día como hoy nacía en Buenos Aires el pintor y arquitecto argentino Prilidiano Pueyrredón, una persona más que reconocida que realizó muchas obrad de ingeniería y embellecimiento para la ciudad de Buenos Aires.

El mismo fue hijo del político y militar Juan Martín de Pueyrredon y de María Calixta telechea y Cavides. Cursa sus estudios en el Colegio de la Independencia, y en 1835 junto a su familia de muda a Europa donde completa sus estudios. Posteriormente se mudan a Rio de janeiro, hasta que finalmente e 1849 estando su padre muy enfermo regresa a la Argentina.

Prilidiano ya era ingeniero, y se tejían a su alrededor muchas historias acerca de su inmoralidad; fue un innovador siendo el primer pintor de desnudos femeninos en Buenos Aires, de los cuales aún se conservan: La siesta y El baño, que están en el Museo Nacional de Bellas Artes.

Producto de un desengaño amoroso se va del país por uso años, pero cuando regresa en 1854 se puso a disposición como ingeniero y arquitecto, de la obra pública que la ciudad portuaria desarrollaba. Trabajo en muchas obras de restauración y ampliación como la capilla de recoleta, la pirámide de la Plaza de Mayo o la casa Rosada.

No obstante no abandono el amor por su arte, y los 50 y 60 serían lo más prolíferos para su producción como pintor. Pinto a muchas figuras de la alta sociedad, más que nada retratos, y aun hoy se conservan muchas de estas obras.

Sus obras más famosas son: Un alto en el campo (1861), Capataz y peón de campo (1864), Lavanderas del Bajo Belgrano (1865) o Recorriendo la estancia (1865).

Un alto en el campo

Fallece a  los 47 años de edad, en la quinta familiar de San Isidro un 3 de noviembre de 1870.

 

 

 

 






Laura

Mi nombre es Laura, fanática de las buenas charlas, la música y el cine. Soy una antropóloga capricorniana muy impaciente, justa y coherente. Cuasi adicta a algunos placeres de la vida como escuchar al flaco y ver una buena película; además soy muy alegre, y como siempre digo: rebuscada de manera simple. Ah! nunca me olvido de que: Las flechas que unos ven partir, otros las ven llegar..

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