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Qué son los Agujeros Negros

El Universo es un monstruo sumamente vasto del que no todos tomamos consciencia de sus dimensiones, en parte porque no queremos (después de todo, vivimos años y años con la idea de que el hombre es el centro del universo) y en parte porque nos cuesta asimilarlo. Desde siempre, el hombre ha estado muy interesado en el Universo, en cómo fue su origen y en donde estamos parados exactamente: descubrimos el sistema solar (modelo heliocentrista) y también armamos una clasificación más abarcativa que es la vía láctea. El día de hoy vamos a hablar de qué son los agujeros negros, ese fenómeno que siempre nos ha fascinado.

El origen de los agujeros negros

Para entender qué es un agujero negro mejor comprender cómo se forman los agujeros negros. Un tipo de agujero negro, de “masa estelar”, se forma de la siguiente manera: una estrella un poco más grande que el Sol se encuentra en sus últimos años de vida y su masa va colapsando hacia el núcleo. Tal es la presión que la estrella termina explotando como una supernova, y donde antes se encontraba ella aparece un “pequeño” resto muy compacto que puede ser de neutrones y si el colpaso todavía continúa, se termina formando un agujero negro. La fuerza gravitacional que genera el agujero negro es tal que ni incluso la luz con su velocidad puede escapar de ella. Nosotros no podemos ver el interior del agujero negro, pero si el halo de materia que lo rodea.

Hay dos tipos de agujeros negros: los de masa estelar, ya explicados, y los Agujeros Negros Supermasivos, verdaderos monstruos de la Galaxia. Estos agujeros negros son tan grandes que ocupan el centro de muchas galaxias, aunque su origen no está tan claro. Para que te des una idea del tamaño te doy el ejemplo del que se encuentra en la galaxia M87: posee una masa 3.000 millones de veces mayor que la del Sol y tiene un diámetro aproximado de 18.000 kilómetros.